Durante la mañana en la Plaza de la Revolución, con el icónico edificio del Ministerio del Interior, con el rostro del Comandante Ernesto "Che" Guevara. Lo que estoy mirando desde esa posición es el Memorial José Martí, la torre enorme que aparece en la siguiente fotografía.
El Memorial al héroe patrio se yergue imponente a un costado de la Plaza. Un aire de monumentalismo soviético envuelve sus líneas arquitectónicas. No sé si será sugestión, pues el edificio se terminó en 1958, un año antes de la Revolución.
Este es el punto más elevado de La Habana (109 metros de alto): el último nivel del Memorial. Ahí me veo yo, en una de las cinco puntas de la estrella. Se puede apreciar toda la ciudad desde aquí.
El Barrio Chino. Se ve desde la plaza el paifang (arco chino) de la calle Dragones, y tras él, el Edificio de Telefónica. Después me enteré que Cuba fue un país pionero en la implementación de sistemas de telecomunicaciones, desde fines del siglo XIX. El propio Antonio Meucci, italiano inventor del teléfono, vivió en La Habana buena parte de su vida.
A esto me refería un poco antes. Una callejuela colonial pulcra, incólume, colorida y pintoresca de La Habana Vieja. Se comprende, pues hay que sacarle partido a alguna cosa tras tantos años de bloqueo. El turismo es una industria creciente en Cuba, y hay mucha mano española en ello hoy.
Un callejón sombrío cualquiera. No es tan recóndito, pues se aprecia la cúspide gótica de una Iglesia de Habana Centro, pero concentra en sí lo que podemos encontrar en los infinitos pasajes que se entrecruzan cuando profundizamos en La Habana popular, y que nos lleva a perdernos en una red infinita de casas derruidas con ropa tendida, de niños descalzos jugando béisbol y de automóviles pre-1960's aparcados junto a charcos de agua. Se siente una extraña seguridad al andar por ahí, pese a lo que el sentido común pudiera dictar. Los cubanos pueden criticar al sistema o quejarse de la escasez, como todo ciudadano de un país cualquiera, pero se mantienen alineados, fieles al régimen, con una consecuencia que pasma. La revolución precede a Fidel y a Martí: es como si viniera en los genes.
Tú que viste a Martí quien nació en tu bondad
Hoy te encuentras así como la humanidad
Resistiendo febril pagas tu libertad
Aunque caigan por mil, casas de esta ciudad
Eres muestra sutil de lo que hay en verdad
En algún momento quizás nos olvidamos que estábamos en el Caribe, en el trópico mismo. Donde antes el sol golpeaba radiante, en pocos minutos tenemos nubes oscuras que se ciernen sobre la capital, amenazando con un chapucero seguro. El viento arrecia en El Morro. Esta es una vista desde La Habana Este. Desde este punto, con La Habana de fondo, mi mujer y yo, agradecidos uno del otro por acompañarnos en este viaje.
Hay que volver a Cuba.
1 comentarios:
Saludos
No sabes cuanto he tratado de encontrarte, espero te acuerdes de mi, soy un viejo amigo tuyo del tiempo de la basica en talcahuano, me recuerdas, compartimos muchas aficiones juntos entre ellas los dinosaurios, se q estas en la v region si me has visto no cre q me reconozcas jaja, me alegraria poder contactarme contigo y si te interesa contactarme mi mail sepulveda_cristian@hotmail.com
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